Después de comer te sientes pesada.
En la noche tu abdomen está más grande que en la mañana.
El pantalón aprieta.
Te preguntas:
“¿Estoy engordando?”
“¿Será algo hormonal?”
Has intentado dietas.
Eliminar alimentos.
Tés.
Y la inflamación vuelve.
Esto no siempre es grasa.
Es inflamación constante.
Y sí se puede revertir cuando reorganizas lo que comes.